Encuadre


Cuando la música y el sonido se utilizan como agentes de intercambio para establecer una relación terapéutica, que posibilite el crecimiento y el desarrollo de la persona, nos encontramos ante un proceso musicoterapéutico. Podemos definir la musicoterapia como la aplicación científica del sonido, la música y el movimiento a través del entrenamiento de la escucha y la ejecución instrumental sonora, integrando así lo cognitivo, lo afectivo y lo motriz, desarrollando la conciencia y potenciando el proceso creativo. Así podemos:

- Facilitar la comunicación
- Promover la expresión individual
- Favorecer la integración grupal y social

Los musicoterapeutas pueden desempeñar esta profesión en una variedad de campos: salud mental, educación, necesidades educativas especiales, geriatría, drogodependencias, prisiones, rehabilitación, unidades psiquiátricas de día, cuidados paliativos, oncología,...

 

La formación de musicoterapia tiene un amplio encuadre, no ciñéndose a un sólo campo de aplicación, sino contemplando todas las posibilidades que la aplicación de la musicoterapia ofrece, esto es, en el campo de la salud, de la terapia y de la educación.